Tras la Segunda Guerra Mundial, el gobierno sueco decidió adquirir un avión de combate rápido y encargó a la compañía SAAB tres prototipos de un nuevo modelo llamado R 1001. Su primer vuelo tuvo lugar el 1 de septiembre de 1948 y se convirtió en el SAAB J 29 TUNNAN, apodado el «BARRÍL VOLADOR».