Desde finales de la década de 1970, el F-16 Fighting Falcon, fabricado por la compañía estadounidense General Dynamics, se ha convertido en un verdadero ícono de la aviación militar. Originalmente creado para satisfacer la necesidad de la Fuerza Aérea de los EE. UU. de un caza monoplaza moderno y eficiente para vuelos diurnos, el proyecto evolucionó hasta convertirse en un caza multipropósito para todo tipo de clima con una excepcional flexibilidad operativa. El F-16 se caracteriza por su original cabina con forma de burbuja, que permite al piloto una extraordinaria visión panorámica. Además, el F-16 está equipado con soluciones innovadoras como el joystick lateral, el sistema fly-by-wire y modernos sistemas de aviónica para vuelo y combate. Apreciado por los pilotos por su óptima maniobrabilidad y fiabilidad, está armado con un cañón M61 Vulcan de 20 mm. Gracias a sus diversos puntos de anclaje, puede transportar una amplia gama de armamento, desde cohetes hasta bombas. Utilizado por innumerables fuerzas aéreas en todo el mundo, el F-16 ha realizado un número significativo de misiones, a menudo con gran eficacia.